La similaridad y su poderoso efecto de atracción

En el artículo pasado, vimos que los polos opuestos no siempre se atraen necesariamente.

Y es cuando se trata de personas que se sienten cómodas con otras, los similares siempre se atraerán más que los opuestos. Esto quiere decir que nos gustan las personas que son como nosotros. Y esto es justamente lo que veremos en el artículo de hoy: el efecto de atracción de la similaridad.

La tendencia es inclinarnos por personas que comparten valores similares a los nuestros, intereses, e incluso las personas que se visten como nosotros. Sí, aunque no lo creas, los estudios demuestran que las personas que se visten como nosotros tienen un efecto inmediato en nosotros, por lo que estamos más dispuestos a ayudarlos si piden ayuda, a diferencia de alguien que viste distinto.

Por esto, una estrategia bastante efectiva que siempre recomiendo a las personas que quieren atraer a otras es la siguiente: vístete similar a como él o ella se viste.

Si la persona viste formal, vístete formal, si tiene un look más casual, vístete así, o si usa accesorios interesantes, esto también funciona. Lo mismo lo podrás aplicar al terreno de las ventas para influenciar al posible comprador o vendedor. O a la hora de ir a una reunión donde no conoces a nadie.

Del mismo modo, enfócate en resaltar tus similitudes con los demás. Esto los llevará a un terreno en común mucho más rápido, y además, debería ser una regla general en cada nuevo encuentro que tengas.

¿Ambos disfrutan del cine los fines de semana? ¿Les gustan las carreras de autos o se sienten nerviosos a la hora de conocer gente nueva? No lo guardes, resáltalo luego de que la persona termine de conversar, ¡pero no lo atropelles! espera a que termine. Esto tendrá un impacto más efectivo durante la interacción.

Así que recuerda, debes estar atento a las similitudes.

Procura usar las similitudes como un punto de partida para seguir conversaciones interesantes. Es lo más seguro ya que ambos disfrutan de lo mismo. Haz que la otra persona intervenga y comparta detalles del tema. Recuerda que las personas buscan entretenimiento, y entregarles algo con que se sientan identificados, es el camino más directo hacia ellas.

En el campo de la atracción esto funciona de maravilla, descartando el mito de que los opuestos se atraen.

Los estudios demuestran que la correcta proporción es 75 – 25. Siendo 75% las cosas que tienen en común y 25% las diferencias.

Si las personas fueran más diferentes que similares, surgirían muchos conflictos y seria difícil estar de acuerdo. En cambio, si son completamente similares, esto aburriría a la pareja al mediano plazo, ya que no habría espacio para complementarse con lo que cada uno carece.

Es ahí que el balance de esta fórmula es el más adecuado para el éxito de una relación.

 

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