Cómo acercarte más a alguien

Saber cómo relacionarnos con las demás personas, es muy importante para nuestro crecimiento personal, porque finalmente la vida se trata de nuestras relaciones con los demás, y si sabemos cómo hacerlo, podremos elevar nuestros niveles de influencia, carisma y confianza.

Hoy te enseñaré cómo acercarte más a alguien, quien puede ser una mujer, un cliente o alguna persona con la que quieras conectar de alguna manera. Se trata de una técnica muy sencilla y efectiva, que podrás usar a tu favor para acercarte rápidamente a las personas.

Usualmente, al hablar con extraños mantenemos nuestra guardia arriba, no estamos dispuestos a revelar información personal inmediatamente. Pero conforme nos vamos familiarizando con alguien, nos sentimos más cómodos y comenzamos a entregar cada vez más información íntima.

Podemos contarle a un amigo que le tememos a la oscuridad o que somos realmente malos en matemáticas. Cuando contamos pequeñas cosas como estas a alguien que conocemos, lo más probable es que responda recíprocamente contando algo parecido, quizás diciendo algo como: “Si piensas que eso es malo, espera a saber cuánto me saque en aritmética el ciclo pasado” o “Cuando era niño tenía que dormir con las luces encendidas por miedo a la oscuridad” Y así es como los amigos comparten y conectan entre sí.

Este tipo de revelaciones crean lazos, una intimidad, pues al compartir un secreto o una pequeña confesión le demuestras a la otra persona que no estás con la guardia arriba. En otras palabras, estás siendo vulnerable.

Lo interesante es que puedes usar este recurso a tu favor con personas que no conoces mucho y a las que quisieras acercarte más. Como regla general, antes de usar esta técnica, asegúrate de estar en buenos términos con la otra persona. Si tienes la sensación de que la otra parte no te respeta lo suficiente podría jugarte en contra. Un estudio demostró que cuando una persona de competencia superior comete una torpeza social, nos agrada más; pero cuando una persona de competencia promedio se equivoca, nos agrada menos.

Revelar una falta pequeña es entrañable, una grande no lo es. Por ejemplo, revelar muy pronto en una relación con tu potencial pareja que has estado divorciado dos veces podría hacer que esa persona te juzgue y elabore conceptos erróneos sobre ti.

Puede que los hechos no tengan gran implicancia, y es posible que sean las únicas manchas negras en tu vida, pero si se lo comunicas antes de tiempo, en una relación que recién se está iniciando, puede que su reacción instintiva sea la de: ¿Si comparte esto conmigo tan rápido que más esconderá? ¿Y luego qué más vendrá?

Por eso, guarda los secretos más grandes para luego. Ahora es el momento de resaltar lo positivo y eliminar lo negativo. Pero si revelas algo pequeño e inofensivo, como por ejemplo tu amor por los animales o tu fobia a las alturas, la otra persona lo encontrará entrañable y se sentirá más cerca de ti.

 

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