2 estados mentales para ser magnético

Existen dos campos de las habilidades sociales en los que nos enfocamos en Coach Social. El primero, son las técnicas que aplicamos hacia las demás personas como el lenguaje corporal, la tonalidad de tu voz o lo que debes decir. Y el segundo, es el estado mental adecuado para el uso apropiado de estas técnicas. Así que en el artículo de hoy, veremos en dos sencillos pasos cómo adquirir el estado mental correcto para el uso de tus nuevas habilidades adquiridas.

 

1.Sin importar que ocurra, estarás bien.

Este paso es fundamental para crear una mentalidad magnética. Estamos hablando de tener la genuina convicción de que sin importar en qué situación social nos encontremos, lo peor que puede ocurrir nunca será tan malo como nos lo imaginemos. Nuestros miedos, nuestra ansiedad y nuestra timidez, suelen interferir en nuestro desempeño en situaciones sociales donde no nos sentimos cómodos, por lo que estar conscientes de esto es muy importante.

Intenta recordar cuántas veces tus peores miedos se han hecho realidad. Incluso si algo malo que creías que iba a pasar efectivamente ocurrió, probablemente haya sido algo de lo que eventualmente te recuperaste. Por ejemplo, si quizás una persona te rechazó, en buena hora que sucediera, porque te permitió intentarlo con alguien que sí estaba realmente interesada(o) en ti. O quizás dijiste algo que no debías en una reunión social de lo que luego te arrepentiste, y está bien; todos lo hacemos. Así aprendemos a ser más calibrados en nuestras conversaciones, lo que nos lleva a ser mejores comunicadores y más atinados con lo que decimos en adelante (todas lecciones necesarias en las dinámicas sociales).

Si te convences de que estarás bien, dejarás que tu verdadera personalidad fluya y las demás personas podrán verte como realmente eres. Y no solo eso, sino que también te entregará la confianza de atreverte a hacer cosas que muchas personas piensan dos veces, haciendo que los demás quieran acercarse a ti naturalmente. Así que recuerda: Sin importar que ocurra, estarás bien.

 

2. Atrévete a ser el primero

Esto es oro. Atrévete a ser el primero en ofrecer un cumplido o felicitar a una persona frente a los demás. Atrévete a ser el primero en contar un chiste, ser el primero en compartir algo vulnerable o ser el primero en intervenir en una charla. Ser el primero te otorga la posición de líder simplemente porque muchos temen dar el primer paso; y las personas siempre buscan a un líder a quien seguir. Es sinónimo de valentía, algo que hará que las personas quieran seguirte automáticamente.

Solo recuerda a alguien que hayas visto que haya sido el primero en actuar, quizás en una reunión con un grupo de amigos o en una conferencia, no importa. ¿Cómo te sentiste? Quizás te inspiraste a seguirlo o sentiste más coraje para intervenir o contar algo tuyo. Esta es exactamente la sensación que inspiraras en los demás y te admirarán solo por eso. Conviértete en el tipo de persona que los demás quieren a su lado, sé aquél que toma riesgos y que a pesar de exponerse a situaciones intimidantes, toma la iniciativa.

Este punto combina perfectamente con el primero, pues si piensas en atreverte a ser el primero, solo recuerda que sin importar el resultado que obtengas, estarás bien. Sin importar cuántos errores hayas cometido anteriormente, sigues aquí, te recuperarás y lo volverás a intentar.

 

Resumiendo:

  1. Recuerda que lo peor que puede pasar no es tan malo, siempre te recuperarás.
  2. Sé el primero, toma acción y las personas te seguirán. Recuerda que estarás bien.

 

 

 

 

 

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